Modelos

Banca Móvil en ÁfricaInnovación, uno de los términos de moda en el sector TIC y en el discurso mediático general de los últimos años en España.  I+D+i, tecnología, investigación, universidades, centros tecnológicos, empresas grandes, pequeñas y medianas desarrollando sistemas software o hardware que van a serrevolucionarios” y “mucho más avanzados” que los cientos de soluciones similares que se están desarrollando a la vez en Finlandia, en Canadá o en Corea, o peor aún, en Murcia o en Bilbao.

Miles de empresas e instituciones, que en muchos casos reciben dinero público, “innovando” en el desarrollo de soluciones tecnológicas que deberán competir en un mercado absolutamente global. Realmente somos valientes actuando sólo así en un mundo en el que el conocimiento es abierto y en el que la comercialización de la soluciones es posible sin barreras en todo el planeta. Parece además, que las cifras que muestran las administraciones se basan principalmente en esas tipologías de innovación.

Las empresas TIC de nuestro país se han centrado principalmente en la innovación en tecnología y en producto, y no han prestado atención a otros caminos. Y en un mundo global, en el que la tecnología de mi móvil es canadiense,  en el que mi portátil es medio californiano y  medio chino, en el que la aplicación sobre la que escribo este post es resultado del trabajo de un programador norteamericano en su casa de Houston,  y en el que no utilizo en mi día a día ni un sólo elemento de software o de hardware diseñado o fabricado en España, la mayoría de los proyectos “innovadores” siguen recibiendo nombres como “Sistema software de gestión…”, “Plataforma tecnológica…” o “Dispositivo para…”  Algún resultado debería de estar ya en ese mercado planetario, y no lo está. Por supuesto que yo he jugado ese juego. Pero quizás el mundo esté cambiando y permita otras opciones.

La foto que ilustra este post es de una mujer en Kenia, frente a su casa de barro, y con su viejo teléfono móvil de 10 años de antiguedad. Lo menos tecnológico y avanzado  del planeta aparentemente, pero esa mujer quizás está utilizando una de las mayores innovaciones que están surgiendo en relación a las personas con pocos recursos económicos, las transacciones económicas o las instituciones bancarias. Gracias a pequeñas empresas que sólo han combinado elementos existentes de forma diferente en un nuevo modelo de negocio, millones de africanos están utilizando tecnologías viejas como el móvil y el SMS para realizar transacciones económicas sin dinero físico y saltándose a los bancos. Tecnologías nada innovadoras que están impactado enormemente en la sociedad y en las personas.  No han inventado el móvil, ni el SMS ni el dinero, pero han transformado el modelo. ¡Y eso está sucediendo en Africa! Quizás podamos aprender algo.

Hace unos días, tomando un café con un profesional del sector al que aprecio, y que va a atreverse a llevar  su empresa más allá del Atlántico, surgió la palabra clave: modelos.

Además de apostar por el puro I+D+i en tecnología, que es necesario, quizás podamos encontrar vías de innovación en:

  • Modelos de negocio basados en la hiperespecialización, la colaboración y la flexibilidad.
  • Modelos de comercialización nuevos, no basados en cobrar licencias u horas hombre con márgenes y costes de estructura que no aportan valor al cliente.
  • Modelos de fabricación que no estén soportados por sistemas de gestión de 1960 (medición exclusiva de la productividad, gente metida en oficinas, metodologías industriales,…)
  • Modelos de relaciones laborales no basadas en profesionales que cobran por 160 horas mensuales de presencia y recibidas de un sólo pagador en exclusiva, sino flexibles y basada en resultados.
  • Modelos de prestación de servicios al cliente no sólo organizados en una cadena de valor de sentido único: proveedor -> cliente.

Es posible que la situación económica pueda ayudar a replantear lo que en muchos casos no son más que convenciones y formas de pensar o de hacer negocios preestablecidas. Quizás podamos intentar hacer las cosas de otro modo. En Audentis Network, de forma muy modesta, tenemos algunas ideas que vamos a poner en práctica. Quizás sólo haya que unir los puntos :)

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2 comentarios »

 
  • Rubén Prida dice:

    Muy bueno Isidro. Muchas gracias.

  • Isidro Castro dice:

    Estoy bastante de acuerdo con tu exposición. Es cierto que para muchas empresas el I+D+i es en si mismo un recurso de negocio complementario, no un instrumento de competitividad, aunque nadie lo reconozca abiertamente. Muchas tecnologías están en el estante del supermercado físico o virtual de Internet, solamente hay que comprarlas o cogerlas. El éxito o fracaso de un proyecto está muy condicionado por los modelos utilizados y es bastante más difícil acertar con los modelos que con las tecnologías. Muchas veces nos dejamos seducir por el gran poder mediático de la prensa especializada, que pone de moda conceptos, tecnologías y modelos y luego los olvida. Su propio modelo de negocio exige la rápida rotación de su mercancía. La cuestión no está solamente en unir los puntos, sino en la elección adecuada de los puntos a unir y en la forma de hacerlo para obtener como resultado una forma o modelo adecuado a cada propósito. También hay que decidir si se quiere ser un punto, un dibujante, ambos o todo lo contrario. Veo luz al final del camino.

 

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